El sueño americano existe y se llama GirlBoss

Corría el año 2006, Fernando Alonso ganaba su segundo mundial,  Mark Zuckerbeg enviaba un correo a sus colegas invitándolos a probar una web nueva llamada Facebook, Disney Channel estrenaba Hannah Montana y Britney Spears comenzaba su descenso a los infiernos.

Mientras la cultura pop de la década ’00 iba tomando forma, una joven y despreocupada Sophia Amoruso malvivía en la ciudad de San Francisco. Tras una adolescencia un pelín complicada, varias mudanzas y unos cuantos trabajos temporales la joven de 24 años parecía comenzar a asumir que nunca encontraría su vocación, hasta que llegó ella: la chaqueta.

La propia Amoruso confesó en su biografía (bestseller mundial) que tras encontrar por casualidad una chaqueta Chanel en una tienda de segunda mano, pagar siete dólares por ella y revenderla en Ebay por mil machacantes verdes descubrió su pasión. El negocio le salió redondo ya que, dos años después de comenzar a revender prendas vintage a precios de alta costura, Amoruso lanzaba la plataforma web Nasty Gal (bautizada así en homenaje a una canción de Betty Davis) y se convertía en una leyenda en el mundo de la moda con un patrimonio estimado de 300 millones de dólares.

La historia de la considerada “Cenicienta de la tecnología” llegó a las manos de la superestrella Charlize Theron que decidió convertirla en serie de televisión gracias a la ayuda de la guionista Kay Cannon, responsable de Pitch Perfect, 30 Rock o New Girl. Tras la negativa de varias cadenas de financiar el proyecto Netflix llegó al rescate de esta historia tan excéntrica como entretenida.

Durante trece episodios GirlBoss decide contarnos una historia que tanto el cine como la televisión llevan años repitiéndonos, que Estados Unidos es el país de las oportunidades. A pesar de que la temática no es nada novedosa, la producción de Netflix da un paso extra en la manera de contar la historia, alejándose de los clichés de las sitcom y con una recreación muy interesante de la pasada década. El reparto, liderado por una Britt Robertson un poco sobreactuada, cuenta con apariciones estelares de Dean Norris (Breaking Bad), Jim Rash (Community) y el mismísimo RuPaul (RuPaul’s Drag Race) que le da a la serie el toque de cultura pop mas auténtico.

En un 2017 en el que Britney Spears ya no ataca paparazzis y donde Fernando Alonso solo gana partidas de MarioKart, GirlBoss no se propone cambiar la vida de sus espectadores ni convertirse en la voz de una generación sino entretener y demostrar que a veces el éxito se oculta en los mercadillos.

La primera temporada de GirlBoss ya está disponible en Netflix.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto:
search previous next tag category expand menu location phone mail time cart zoom edit close